
Tras cinco años en Calox, lidera un equipo de trabajo que ha logrado transformar la marca, generando bienestar y prosperidad a su gente y al país
En su agradable discurso, Rodolfo Méndez, presidente de Calox, demuestra una pasión por edificar y aprovechar cada oportunidad. No imaginó trabajar en una empresa 100% de capital venezolano, mucho menos en un mercado tan complejo como lo es el farmacéutico, luego de dedicar gran parte de su trayectoria al sector de consumo masivo.
“Aunque no tuve el honor de ʿmaletearʾ como se dice en la industria, tuve la fortuna, hace 10 años, de que un alto ejecutivo me invitara a incorporar prácticas del segmento de consumo en el que me formé al área farmacéutica y lo logramos”, afirma. Allí comienza unos de los primeros retos que le impone el mercado: aprender la terminología de una industria tan compleja, a la par de manejar todas las unidades de negocio de la multinacional francesa Sanofi.
“Esta área, que es muy linda porque se trata de sanar y de llevar adelante un propósito que te conecta con el bienestar, me ha dado la oportunidad de formular espacios para atender y aprender que en la crisis siempre se puede construir un camino de esperanza”, manifiesta.
Al ser consultado sobre lo que le ha dejado la industria, Méndez no duda en señalar que la palabra clave es transformación desde el punto de vista gerencial. “En consumo masivo se trabaja con un mercado muy amplio, dinámico, agresivo, pero menos complejo; en farmacéutica el mercado no es tan atomizado, pero sí muy complejo”.
Visión de mercado
El presidente de Calox es enfático al señalar que “somos un grupo de ejecutivos de todo nivel que nos incorporamos a la organización y hemos aprendido a trabajar con talento, incluso su fundador, para acompasarnos y transformar Calox en lo que es hoy en día”.
En su hablar se denota una amplitud hacia lo nuevo, a la reinvención. “El cambio es incómodo cuando te aferras al status quo, cuando te cuesta leer el entorno. Escucho personas que dicen que en Venezuela es difícil planificar y yo no coincido con eso. Sí se puede planificar, solo que demanda una evaluación constante y profunda del entorno y un reajuste táctico constante. El mejor ejemplo es esta organización”, apunta.
En su rol de líder en un mercado tan dinámico, Méndez cree que, al inspirar personas y regalarles la visión de cómo ver oportunidades en los cambios y crecimiento en todo sentido, se pueden hacer los reajustes “para realizar las cosas cada vez mejor. Siempre le repito a mi equipo cómo colaborar, cómo cooperar. Celebramos un logro y de inmediato buscamos cómo mejorar”.
Desde su óptica, el mercado es voraz y muy competitivo, “pero cuando tienes una historia que contar y una propuesta de valor como la de Calox, de más de 87 años de trayectoria impecable, que le plantea a trabajadores, steakholders y comunidad las soluciones que llevan bienestar, sencillamente, construyes una historia que te permite competir”, subraya.
Es por ello que, para Calox, la competencia es una oportunidad de dinamizar la propuesta de valor, lo cual es clave en cualquier organización, en cualquier parte del mundo. “Vemos un mercado con una tendencia a continuar recuperándose. Por ello, nuestros 400 trabajadores mapean permanentemente la realidad para relanzar productos y así reformular modelos de negocio”, expresa su presidente.
En este sentido, han establecido acuerdos en los últimos tres años para brindar un portafolio robusto en la atención de patologías que son cruciales para la salud pública.
Innovación y flexibilidad
Actualmente, Calox maneja las líneas de OTC, que incluyen cerca de 15 productos, con marcas reconocidas como Dol, Viajesan , Caloxpirina, Festal, Atamel y Hexomedine; la línea de MCK, que abarca siete unidades terapéuticas y 20 moléculas; Calox veterinaria para mascotas, equina y animales de producción; y Calox genérico, con cerca de 15 áreas terapéuticas, 50 moléculas y 80 SKU (stock keeping unit).
“Adicional a ello, adquirimos la planta de Guarenas de Sanofi, empresa con la que firmamos un acuerdo el año pasado para representar, en Venezuela, 16 de sus productos y para el acompañamiento en programas de donación para pacientes que requieren de las llamadas drogas huérfanas, que son altamente costosas”, explica.
Méndez refuerza su visión de que el gerente en Venezuela debe cumplir con dos variables, como son la innovación y la flexibilidad. “Cuando se opera en un entorno como el venezolano, si uno se apega al pasado o modelos viejos, el cerebro busca la solución en los archivos que tiene y así es muy difícil poder evolucionar en un mercado como este. Lo bonito de Venezuela es que permite hacer el genuino ejercicio de la creación día a día porque todos los días hay desafíos”.