McMillon recuerda las palabras de Sam, el máximo accionista de Walmart: «Está antes el cliente que el accionista: la rentabilidad está en invertir en el cliente».

En la reunión de accionistas en 2012, Doug McMillon, el actual CEO de Walmart, cuenta que el primer día que entró a trabajar en la empresa, en 1991, como comprador asistente de aparejos de pesca, encontró una nota Post-it en su escritorio, quejándose de que su rival Kmart vendía hilo de pesca más barato. La letra era de Sam Walton, el padre fundador de Walmart. Por ese entonces Walton era la persona más rica del mundo.

No le queda mucho tiempo de vida. Morirá en el 92. Dos cánceres llevan tiempo destrozando su cuerpo.

McMillon recuerda las palabras de Sam, el máximo accionista de Walmart: «Está antes el cliente que el accionista: la rentabilidad está en invertir en el cliente».

Walton se levantaba todas las mañanas a las 4:30 a.m. Conducía una vieja camioneta destartalada y vivió en la misma casa desde la década de 1950 hasta su muerte. Cuando viajaba por trabajo, volaba en turista o iba en autobús y se hospedaba en moteles baratos. Sus directivos jamás viajaron en business o se alojaron en un hotel de cinco estrellas. Decía: vendemos cosas baratas a nuestros clientes para hacerles la vida mejor, debemos llevar una vida acorde con eso.

Sam Walton dijo que dirigir un negocio exitoso se reduce a 10 simples reglas:

Comprométete con tu negocio

Cree en ello más que nadie. Si amas tu trabajo, estarás allí todos los días tratando de hacerlo lo mejor que puedas y muy pronto todos los que te rodeen sentirán tu pasión, como una fiebre.

Comparte tus ganancias con todos tus asociados y trátalos como socios

A su vez, te tratarán como un socio y juntos llegaréis más allá de las expectativas más salvajes.

Motiva a tus compañeros

El dinero y la propiedad por sí solos no son suficientes. Establece metas altas, fomenta la competencia.

Comunica todo lo que puedas a tus compañeros

Cuanto más sepan, más entenderán. Cuanto más entiendan, más les importará. Una vez que les importa, no hay nada que los detenga.

Aprecia todo lo que tus asociados hacen por el negocio

Nada puede sustituir unas palabras de elogio bien escogidas, oportunas y sinceras. Son absolutamente gratis y valen una fortuna.

Celebra tu éxito

No te tomes tan en serio. Relájate y todos a tu alrededor se relajarán. Diviértete. Muestra entusiasmo – siempre-.

Escucha a todos en tu empresa

Para reducir la responsabilidad en tu organización y forzar a las buenas ideas, debes escuchar lo que tus asociados están tratando de decirte.

Supera las expectativas de tus clientes

Dales lo que quieren y un poco más. Reconoce todos tus errores y no hagas excusas, discúlpate.

Controla tus gastos mejor que tu competencia

Puedes cometer muchos errores diferentes y aun así recuperarte si ejecutas una operación eficiente. O puedes ser brillante y aun así cerrar el negocio si eres demasiado ineficiente.

Nada contra la corriente

Si todos los demás lo están haciendo de una manera, hay una buena posibilidad de que puedas encontrar tu nicho en la dirección opuesta.